VIII. lunes, tarde

fuente: archivo de la autora


Motivado por lo que me dijo André, ayer decidí salir a la calle. Elegí Jardin du Luxembourg, un lugar muy agradable y frecuentado por los turistas, un destino ideal para dar una pequeña actuación musical. Aparecí allí a las doce en punto, lleno de esperanza de recoger una cantitad satisfactoria. La suerte fue favorable para mí, multitudes de personas pasearon por el parque. Coloqué mi keyboard rápidamente y empecé a tocar las teclas.

Me puse a tocar Rhapsody in Blue del fenomenal George Gershwin. En ese momento lamenté que ningún trompetista me haya acompañado. Por hache o por be, fue una buena elección, reuní a mi alrededor un gran grupo de oyentes atentos. Hasta que me dio la gana frotarme las manos de alegría. Un aplauso estruendoso y el tiniendo de monedas cayendo en mi gorro sólo me convenció de mi presentimientos.

Decidí dirigirme hacia la música moderna en cuanto a mi siguiente elección. Estuve para tocar Opera Sauvage (L´Enfant) de Vangelis, una de mis canciones favoritas, perfecta para tocarla en el keyboard. Hice mi interpretación vigorosamente, en el mismo tiempo jugando con mis expresiones faciales. Una parte más joven del público apreció mis muecas y se desternilló de risa. ¡Fenomenal!

Estaba a punto de comenzar la obra siguiente caundo de repente comenzó a rociar. Todos mis oyentes se dispersaron en un instante por temor al aguacero posible de caer. ¡Al diablo con todo esto! Cogí el gorro y empecé a empaquetar el keyboard. Me interrumpió un “¿perdón?” muy tímido. Levanté la cabeza y vi a una morena hermosa.

–¿Puede interrumpirte sólo por un rato? No voy a ocultar que tus habilidades me impresionaron mucho. Eres estupendo. Quería preguntarte una cosa – se vaciló por un momento – ¿te gustaría crear un dueto conmigo?

Naturalmente no esperaba tanta pregunta.

–¿Pero que tipo de dueto, qué tocas?
–Canto bastante bien. Pensaba que si uníamos nuestras fuerzas, podríamos sacar más dinero de los transeúntes. Pues, ¿qué piensas? Decida rápidamente porque comienza a tronar –sonrío irresistiblemente.

La decisión fue simple.

–Hablemos del todo durante el café. Pago yo.


De verdad nunca se sabe. 

Komentarze

Popularne posty